¿Tienes un troll? Guía rápida para tratar con él

Una de las peores cosas con las que nos podemos encontrar en internet es con que un troll nos tome interés. Suelen ser usuarios molestos que mal llevados pueden conseguir minar nuestra reputación online y generarnos una crisis de imagen importante. Por eso es fundamental detectarlos y, sobre todo, saber cómo acabar con ellos.

Cómo saber si tienes un troll
En primer lugar tenemos que saber reconocerlos. ¿Qué es un troll? Suelen ser usuarios que lo que buscan es "dinamitar" las redes, los foros o las páginas de comentarios en la que se muevan. Los identificarás porque con sus intervenciones meten cizaña en la conversación: siempre son comentarios provocativos. Y además, se esconden en el anonimato: mientras que el gran número de usuarios que puedes encontrar en tus redes sociales son usuarios con nombre, apellidos y foto reconocible, los trolls se escudan en seudónimos, nombres falsos y utilizan avatares que esconden su identidad, lo que en cierto modo, los hace más localizables. 

Tienes que tener cuidado de no confundir a un troll con un cliente insatisfecho. A veces pueden confundirse porque un cliente de este tipo puede llegar a ser 'molesto' -con toda la razón del mundo- hasta que no consigue una solución a su problema. Pero mientras que en este caso la motivación es obtener una respuesta, el troll lo único que desea es molestar.

Ahora que ya sabemos como localizarlos y, si tenemos la mala suerte de encontrarnos con uno, ¿qué podemos hacer?

Don't feed the troll: no caigas en su juego
Después de leer los mensajes de los trolls, lo normal es que nos ciegue el impulso y queramos contestarle del mismo modo que nos habla y decirle cuatro cosas. Es el error más grande que podemos cometer. Lo mejor es respirar, contar hasta cuatro y responder cuando se nos haya ido el calentón. Si no podemos, mejor lo dejamos para luego. Pero nunca, nunca jamás, hay que seguirle el juego a estos personajes, porque en realidad estamos haciendo lo que ellos querían. 

Sé amable y controla tus comentarios: tu imagen está en juego
Viene al hilo del punto anterior. Hay que mantener una imagen, y no podemos salirnos de tono al hablar en nuestras redes sociales o en el blog de nuestra empresa. Por ello, si contestamos al troll tenemos que hacerlo desde el respeto y la educación, argumentando bien nuestro punto de vista. A veces no se puede y hay quienes recomiendan ignorarlo. Puede ser bueno y que el troll se pierda por cansancio al ver que no se le echa cuentas o puede ser que se vuelva más fuerte para incordiar y forzarnos a hacer algo. Lamentablemente, no podemos saber cuál va a ser su reacción.

Investiga un poco
Si buscamos el nombre o nick de nuestro troll en Google tal vez descubramos algún detalle más sobre su actividad. Y si vemos que su función principal es la de chinchar a toda marca viviente, podemos estar tranquilos. Es un troll aburrido que va saltando de objetivo en objetivo y se cansará pronto de nosotros. Aunque tal vez descubramos que en el fondo, su queja tiene algo de razón. Tal vez es un cliente molesto que está mutando a troll. En ese caso lo mejor es dialogar y, si se deja, intentar que la conversación acabe en privado. Con un poco de suerte, habremos convertido a esta personita en un seguidor satisfecho con la atención al cliente.

¿Borrar o no borrar?
Aunque lo mejor es no borrar nunca los mensajes de los usuarios, contestar y dar las gracias por la participación, hay ocasiones en las que sí que tenemos que hacerlo. Pero para que no te tachen de fascista, censor -palabras preferidas de los trolls- lo mejor es prever la situación y poner un aviso: "no se tolerarán mensajes con insultos personales y palabras soeces", "no se permitirán comentarios despectivos hacia otras personas", un mensaje que deje claro que si eliminamos un contenido es porque no cumple las normas cívicas del sitio. En ese caso, lo adecuado para nuestra imagen es eliminar los comentarios y enviar un mensaje al autor indicando por qué. Si nuestra actitud es transparente, nuestra marca no se verá afectada con estas prácticas. Y si hay acusaciones o amenazas graves, la Brigada de Investigación Tecnológica está ahí para ayudarte.

Siéntete halagado
Una vez que ya hayas pasado la crisis y hayas conseguido neutralizar al troll, piensa una cosa: en internet tener un troll es señal de que eres algo popular. Así que puedes considerar que eres lo suficientemente notable para que uno de estos seres se haya interesado por ti. Parece que vas por el buen camino, ahora sólo tienes que intentar no estropearlo. 


¡Comparte si te gusta!
ESCRITO POR Marina Montes

Periodista, apasionada de la web 2.0, intento de community manager. Bloguera, lectora y enganchada a las nuevas tecnologías. Un poco friki y un mucho geek.
Sígueme en Twitter | Facebook | Linkedin | Google+

No hay comentarios

No hay comentarios :

Publicar un comentario en la entrada

Valoro la aportación de nuevas informaciones y los enlaces con información relevante, pero no el spam. Todos los comentarios que no se atengan a esta norma serán eliminados.